
¿Nunca sintieron esa sensación de estar al límite de algo y decir: listo, ya no hay solución? bueno, es justamente lo que me sucede. Es un problema que corre a carne viva día y noche todos los días, se trata de esta obsesión que siento que no me dejará vivir en paz nunca, maldigo a Ana y a sus secuaces, me maldigo. La gente me pudre con sus comentarios de ignorantes insensatos, una vez que te ven comer ya creen que esta todo solucionado, recuperas peso y también: SE CURO!
Estas equivocado. Tengo que decir antes que nada que aunque esté en recuperación, no significa que todo esté encaminado. Ni mis padres, ni mis amigos, ni los profesionales que me están "tratando" saben del sufrimiento que pasa por debajo de mí, mis angustias, mis miedos, mis temores, mis obsesiones...incluso el dolor que siento al sentir que mis huesos rozan mi piel..en mi espalda, en mi pecho, en lugares que yo ni sabía que existían dentro de mi. Supongo que mi fuerza de voluntad y cerebro fue algo que nunca llegue a perder, porque la ayuda la busque yo, yo ya no podía vivir así. Pero el haber sufrido años y años de bullying, me hizo pensar que estoy rodeada de una sociedad tan imperfecta, tan inconformemente estética, que es motivo de llanto y bronca. Ese diablo que se te apodera dentro tuyo ya pasa a ser tu amigo, las personas y la comida tu enemigo, ni hablar de un espejo o la báscula...y lo peor, es que piensan que todas las chicas, o chicos que sufren este dilema piensan que proviene de lo mismo, que todos los casos son prácticamente iguales, cuando en realidad deberían saber que TODOS los casos son diferentes, cada caso es especial, cada caso es una ausencia de afecto en particular. Pero, eso si, todos en una misma misión: la perfección insatisfecha, al pasar a lo que deseo, y la vez no, una princesa de huesos.

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